Orxeta-Finestrat


La excursión Orxeta-Finestrat se desarrolló sin incidentes. El paraje era grato. Pudimos ver una planta autóctona que Sebas nos enseñó. Había muchos lugares donde antiguamente se cogían piedras para producir cal. Comimos en Finestrat caldero. La velada fue agradable.  Conocí mucha gente del País Vasco.

Viaje a las Rías Altas primer capítulo


Viaje a las Rías Altas 
 
 
 

 

Ría de Ortigueira – Ría do Barqueíro – Ría de Viveiro – Ría de Cedeíra. Agosto 2006

                              El viaje a las Rías-Altas partió del campamento base en  el Cercado” de Villabrágima, Valladolid el día 06/08/06. Esta era nuestra quinta travesía. Anteriormente habíamos estado en: el  Canal de Castilla 1997, los Arribes de Duero 2003 y 2004,  y la Ribera Sacra en 2005.

                           Este año venía Cecilia Martín Abad en sustitución de Carolina que había ocupado el sitio de Daniel. Iban Martín Asuero incorporó su furgoneta como es habitual pero esta está  recién comprada. También trae su nueva piragua Prijon con su vela de Nueva-Zelanda. Esta piragua tiene muchos compartimentos estancos. Montxo Martín  Abad aportó  su coche. Incorpora también su piragua comprada junto con Carolina a Iban. Patrick Vaughan Martín  trae su piragua Prijon como ya es costumbre desde los Arribes 2004. Se le intentó poner un pequeño timón para que sea más estable sin éxito. También se lleva la piragua escuela comprada por Montxo y Daniel a Iban. Por ahí hemos pasado todos. El primer dueño fue Andrés Martín Asuero y antes hubo otros.

               En la piscina volcamos la piragua tal como nos habían comentado los que conocimos en los Arribes cuando paseábamos por un pueblo de Portugal. Es necesario si luego ocurre cuando estás navegando, dominar el pánico. Al final se convirtió en una clase de esquimotage o lo que es lo mismo, girar con la piragua cuando as volcado y volver a la superficie sin salir de la misma. Tienes que meter la pala debajo del agua cuando y con el remo dar impulso para luego volver a ponerte en posición normal ya fuera del agua y continuar navegando. La técnica únicamente la domina Iban. Patrick no lo hizo mal lo único es que tiene un poco de claustrofobia. Montxo, Cecilia y yo tampoco lo conseguimos. Todos los primos y sobrinos que estaban viendo el espectáculo disfrutaron. Allí hubo comentarios para todos los gustos lo que Borja inmortalizó con su cámara ese momento.   

                           El día antes de la salida, sábado,  hacemos el acopio de alimento en el supermercado de Medina de Río seco. Por la tarde se estudió en “la panera” el trayecto con los mapas para ver cual iba a ser nuestras etapas diarias. En este lugar de reunión hay fotos en la pared de la travesía del canal de Castilla 1997. Se intenta ubicar a Cecilia como nueva piragüista. Es neófita. Hay una pequeña bronca con Montxo por parte de Iban y Patrick. Le dicen que es un irresponsable.  Este contestó que hay que ampliar el grupo pues así la gente se interesa por este deporte. Comenta que Carolina ahora hace excursiones y se ha apuntado a un grupo de piragüismo.

                           Las rías son pequeños ríos que van a parar al mar. Con el paso del tiempo el mar ha tomado una zona del río y está influido por las mareas. Por ello no se necesita pedir permiso para navegar al ser un bien común. Si quieres navegar por un río tienes que pedir permiso a las Confederación pertinente.

                           Les comento que este año una persona se había ahogado en Alicante y que al mar hay que tenerle respeto. Esta es nuestra primera travesía por el mar. Les recuerdo cuando estábamos navegado por los Arribes en el 2004 y  realmente lo pasé mal pues el viento subió, llovía y había  más olas.  Si volcabas no te podías agarrar a ningún sitio pues estábamos pasando por una zona que era un acantilado. Se observan las fotos vía satélite que Patrick ha sacado. En conjunto se decide que será mejor comenzar por las rías más próximas al atlántico. La elegida será la Ría de Ortigueira en uno de sus márgenes más recogidos, en la zona llamada ría de Ladrido.

               A la mañana siguiente salimos. Ya habíamos montado todo en el jardín de la tía Mariconchi.  Nos despedimos de todos. Nos hicimos unas fotos de despedida con mi madre,  la tía Mariconchi y mi padre. Antes de marchar mi padre había preguntado quien era el capitán. Iban dijo que él. Mi padre fue la última persona que vimos desde Villabrágima. Le dejamos con un adiós desde la furgoneta de Iban en la carretera por el lado que se encuentra la casona.

                            Iban transporta en la baca  de su furgoneta  su piragua y el K2 (dos plazas). En su furgoneta irán también Cecilia y Daniel. Iban se puso un poco nervioso antes de salir. Cecilia se pone detrás. Yo le sugiero que detrás me mareo.  Montxo lleva dos piraguas en su clio, la suya y la de Patrick.  Dentro del coche iría él junto con Patrick.

Tomamos la autovía de A Coruña A-6. Es esa carretera que siempre has visto pasar a los coches cuando van hacia el norte con mucha curiosidad. Está en muy buenas condiciones. El paisaje era verde aunque no tan verde como luego veríamos en la costa. Los túneles con limitación de velocidad a 90. Teníamos la consigna de que a partir de tal Kilómetro haríamos la parada en la siguiente salida de descanso. Lo concertábamos con los móviles cuando llegábamos. A la mitad de  camino hicimos una parada en el Parador del Bierzo. Tomamos algo fuera. Cuando llegamos a Galicia hicimos una parada en un pequeño pueblo. Iban, Cecilia y Daniel esperaron a los demás. El paisaje me recordaba a Irlanda. Aquí los pueblos son muy pequeños los veíamos en el mapa y cuando pasábamos algunas veces era un conjunto de casas junto a  la carretera. Mi primo Iban decía que era consecuencia del minifundio. En Castilla los pueblos son más grandes a consecuencia de la falta del agua.

                            Al llegar a Ortigueira vi que había un anuncio en un puente de la página web http://www.concellodeortigueira.com/.Dejamos los coches y nos fuimos a una marisquería. Allí tomamos pulpo muy bueno. Creo que salio un poco caro, a 12 €. Eso si, era de gran calidad. El propietario nos deleitó con la historia de la gente de Galicia. Nos contó que él no tuvo problemas de dinero pues siempre había tenido un plato de sopa en su casa. Mucha gente había emigrado a Sudamérica y a Europa. La gente que había ido a Suiza había traído dinero. Los que se fueron a Sudamérica no tanto. Nos contó la historia de un señor que se fue a Sudamérica y cuando volvió su mujer le quiso aceptar pero su hija no. Todos los que se habían marchado para allí habían montado centro de hostelería dedicados a la comida. Nos contó que en el pueblo había muy buenos conciertos en verano que viene tanta gente que han tenido que limitarlos un poco.

                            Le preguntamos por las mareas y el tras mirar en el periódico nos la dijo. Después de haber comido bien nos fuimos a la Ría de Ortigueira. Patric le preguntó si había afición por las piraguas en esta ría. Tal como nos dijo el dueño allí no había afición al piragüismo como en la Ría de Barqueiro. Hace mucho tiempo unos lo intentaron pero no cuajó. Este es un deporte practicado minoritariamente en España. Lo empezaron a practicar los esquimales. En la costa Mediterránea se ha empezado a extender pero son de plástico y no tienen recubrimiento. Es como una plancha con forma de piragua.

                            En esta zona las marisquerías son muy abundantes. Parecen como Mcdonalds en algunas ciudades del Este de Europa. La cerveza por antonomasia es la estrella de Galicia

                            La zona estaba llena de eucaliptos. Especie importada  de Australia. Cuando estaba viviendo en Bilbao recuerdo que un profesor comentó allá por los principios de los ochenta que era una zona que se ha plantado en una gran intensidad. Cuando los tienen que cortar hacen un cuadrado y los talan. Luego los repueblan y se nota pues está con un color mas azul. Debajo sólo crecen helechos. Si piensas en los incendios que ha habido este año te puedes hacer una idea. Parece que eso debe de arder como palillos.  Hay otras especies que son más autóctonas  más resistentes al fuego. Están subvencionadas su cultivo lo malo es que no las puedes cortar hasta después de cincuenta años.

                            La primera parada y mirando el mapa de mi primo Patrik era Ladrido. Había gente. La ría estaba con la marea baja. Vi como una familia como  cogía un pequeño barco y daba paseos con él. Mucha gente se estaba bañando. Los coches estaban parados en la carretera que conducía hasta allí. Patrik e Iban dieron una vuelta para ver si podíamos dormir por allí. El sitio no era bueno para acampar. Nos trasladamos a otra zona en el mapa. Al final conseguimos un lugar parecido al otro lado de la ría pero mas hacia el mar. Había un cartel que ponía que estaba prohibido marisquear.  Acampamos en una playa que había a la izquierda según llegabas. Montxo nos preparó una suculenta cena. Como se nos habían olvidado las especias tuvimos que empezar las que Patric le había regalado a Montxo de su último viaje a Tanzania con su novia Italiana. Yo me había olvidado bueno mejor dicho no me había traído  una linterna o frontal y a la hora de fregar como ya no se veía cogí la de Cecilia a lo cual me llevé una bronca por parte de ella. Yo le dije que iba a hacer algo para todos y además Montxo no me había escrito nada en la lista que también le había escrito a ella. La lista constaba de:

Gorra


Calcetines

Crema solar

Plato

Cubiertos

Baso

Chubasquero

Forro polar

camiseta larga

Saco de dormir

Bañadores

Zapatillas

 


 

                            Ella me dijo si es que no pensaba. Esta sería el único encontronazo que tuve con ella. Patric cogió la parte mas grande de la fregasa. A la vuelta de la ría y como ya no tenía luz tuve que subir unas rocas por la peor parte. Tal como vería la mañana siguiente. Se veían cohetes en el otro lado de la ría. Me dijeron que los tiraban los lugareños para espantar los huertos de los jabalís.

                            Nos fuimos a dormir. Iván se quedó en la furgoneta. El  cuando estaba de acampada la guardia civil le puso una multa por acampar en los Pirineos. Nos contó que hace poco le habían puesto otra por coger el cuatro por cuatro de la familia de su novia y salirse de la senda.

                            Por la mañana a primera hora nos contó Iban que había venido La Guardia Civil. Yo le dije que no me extraña que ese lugar tenía una buena entrada para dejar los fardos de droga como en “La Coveta Fuma” en Alicante. En San Sebastián no ocurre eso pues hay muchos acantilados.

                            Me fui a limpiar las cosas del desayuno. Cuando volví me llevé una bronca pues me había puesto a coger moras. Le dije a Montxo que no quería ser la válvula de escape como había sido en otras ocasiones ya que sin no no iba a volver. Me dijeron que debía de estar mas atento y no ir a mi bola.

                            Por fin cogimos las piraguas e hicimos el reparto entre los hermanos. Montxo iría detrás dirigiendo la de dos. Yo llevaría la más rápida. El Porche de las piraguas.  Iban dio una vuelta a una Isla por el lado que está mas pegado al mar. Esta zona se veía que entraba el mar. Los demás arrastramos las  piraguas bordeando la isla por la zona que no cubre. Iban  luego nos dijo que lo había pasado la peor vez en su vida de todo lo que lleva montando en piragua. Tampoco le importa pues se habría ido a una playa en caso de volcar.

                            Yo no podía controlar la piragua. Iba dando tumbos. La marea estaba subiendo. Notaba mucho la corriente. Mi práctica en montar en la piragua se me había olvidado un poco. Iban me ayudó a recordar como se hacía. Llegamos a la playa de Ortigueira Allí nos tomamos un tentempié en el bar Caracas. Nos pegaron una buena clavada. Había kivis como enredaderas.

                            Cecilia preguntó si eso sería tan difícil como ese tramo. Patric le dijo que habíamos estado en la peor parte de toda la excursión. Cuando terminamos nos fuimos justo en frente. Yo salí el primero y claro decir en frente es muy relativo. Tuve que retroceder e ir donde estaban todos..

                            Cecilia, Montxo y yo paramos en un prado. En el prado de la izquierda había vacas. Patric e Iban se fueron más adelante. Iban desplegó su vela. Allí se produjo  la primera bronca pues ellos querían que les siguiéramos. Pero claro nosotros llevábamos la comida. Ellos tuvieron que volver. Patrik se enfadó y discutió con mi hermano aunque no fue todo a más. Comimos y cuando estábamos descansando apareció una señora. Me comentó que el médico le había dicho que tenía que andar decía que esa zona era mejor que Lanzarote. Yo no tenía muchas palabras y se fue. Luego me dijeron que tenía que haber dado un poco mas de conversación. La cosa se calmó y apareció una chica joven  que se puso a tomar el sol. Todos nos quedamos sorprendidos. Creíamos que estábamos en un sitio perdido. Cuando pasó un poco de tiempo y después de que habíamos comido fueron apareciendo más personas. Eso era un lugar concurrido. 

                            Había una mujer que tenía un hijo pero no hablaba Español. Estuvimos hablando con una familia. Nos dieron conversación. Le preguntamos si estaba bien la vuelta y nos dijo que si que era de bajada y que la corriente nos favorecía. En esta zona no hay  fuertes corrientes como en la isla. Luego vimos que así era, lo único, es que el viento estaba en contra. y  dejaba mucho que desear. La marea estaba de bajada. Paramos en una isla donde nos hubiera gustado acampar y por donde habíamos pasado esa mañana pero esta vez con agua. Cuando llegamos al punto donde habíamos acampado remábamos y no avanzabas. Pasabas por zonas donde había remolinos. A duras penas lo conseguimos.

                            Nos pusimos a tomar algo y  vimos que llegaban una pareja despistada que se veían que querían intimidad. El chico llevaba unos prismáticos para observar pájaros. Les perdimos la vista cuando se fueron hacia el lado de la otra playa. Cuando volvieron  Cecilia se puso a cantar la canción “ cuando vengas al sur tienes que echarte un amante” mientras bailaba.

                            Cogimos las cosas y nos fuimos en dirección a la Ría de Vicedo.  Allí acampamos en un lugar cerca de la costa. Era un mirador. La gente venía a contemplar el lugar. Yo me encontraba fatal después del sobre esfuerzo. Tenía todo el hombro dolido  Cuando estaba hablando con mi novia María había dicho que me encontraba mal Mis palabras “estoy mal” fueron muy comentadas aquellos días. No tenía ganas de cenar. Dormí en la tienda junto con Montxo y Cecilia. Montxo me  dio una refriega en la espalda. También se la dio a Cecilia  Iban me dijo que no estaba en forma yo le comenté que cuando haces un deporte o un movimiento muscular ejercitas un músculo que es diferente en cada movimiento tal como había visto en el aparato de ejercicios que tiene mi tío Jose. Yo jamás había llevado una piragua su dirección.

                            Se veía que alguno cogía cosas de la playa. Parecían que estaban mariscando. Llegaron un grupo de jóvenes chicos y chicas en barco todos con sus trajes de buceo  y dejaron a dos en la playa en frente de nosotros. Yo me puse a mirar asta que se dieron cuenta y me miraron. El chico limpió sus capturas y luego se fue. Una señora que iba con un grupo y que yo había visto el día anterior nos dijo que esa zona estaba virgen. Que no la habían cambiado

                            A la mañana yo les dije que no quería montar en piragua. prefería descansar. Había forzado la máquina nos trasladamos a Estaca de Bares. Mas concretamente Bares. Yo este sitio lo había visto anteriormente por Internet http://www1.galiciaparaelmundo.com/asp/espnaturales/0003estacadebare.asp Allí vimos a haciendo mediciones a unos geógrafos tal como luego me dijo Patrik. El sitio había cambiado mucho como nos dijo Iban desde la última vez que vino con su novia. Este comentario también me lo dijo Pilar,  remera del falucho donde yo remo. Aquí es donde el Atlántico se junta con el Cantábrico y hay olas muy altas. Dejamos las furgonetas en frente de unos   restaurantes. La zona de aparcamiento está llena de coches y han puesto una señal que dice que está prohibido poner rulots. Una chica que estaban durmiendo en una furgoneta con matrícula de Valencia con unas amigas me preguntó que hacíamos con las piraguas. Yo le comenté que  las utilizábamos para conocer las rías.

Viaje a las Rías Altas segundo capítulo


Todos se fueron y yo me quedé con el coche Clío de Montxo. Iban encendió el móvil por si había contratiempos. Quedamos en un punto en el mapa donde aparece un puente que cruza La  Ría de Ortigueira. El pueblo se llamaba As Riberiras do sor. Patrick  me recordó  para recordarme del lugar el chiste que nos contó nuestro primo Pablo en una fiesta del cercado de la monja que se levantaba las faldas y dice yo soy Sor sorpresa. Antes Montxo me dio unas instrucciones para poder conducir su coche pues no arrancaba bien. Patrick también había tenido ese coche y sabía lo que le pasaba. Resulta que antes de arrancar tenía que hacer toda una serie de cosas como bajar la ventanilla mirar que todas las luces del salpicadero se quedaran apagadas  y demás. El problema era eléctrico. Yo lo tengo pero en versión mas moderna. Patrik prefiere los Alemanes frente a los Franceses. Le conté a Patrick que una vez me fui al concesionario con el coche y le comenté que vibraba  el motor como el segundo. El concesionario me dijo que el modelo siguiente también.. Este tercer modelo  que tengo yo, ya me parece que no.

 

                        Les dejé que se marcharan con las piraguas y yo me quedé a comer un plato caliente en los restaurantes de Bares mirando el paisaje. Cuando terminé me fui al punto de encuentro. Di un poco de vueltas y al final localicé la ría. El primer sitio  que vi era uno que estaba cerca de un grupo de piragüistas. Yo llamé a Iban y le dije si quedábamos allí donde las piraguas y  me dijo que no. Que quedábamos en el puente. Entonces le tuve que preguntar a uno de los que organizaban las excursiones si conocían un puente  cerca de allí. Me dijeron que si que estaba un poco mas adelante. También me preguntaron que para que era y yo les dije que era para quedar con unos que iban con piragua.

 

                        En la entrada del pueblo aparecen carteles anunciándose que hacen excursiones en Piragua. Mi compañera de remo Pilar  ya me lo había comentado pues ella cuando estuvo aquí montó en Piragua.

 

                        Cogí y me fui para allá cuando llegué al puente había una señora que no paraba de mirar. Eran cerca de las dos y un señor que estaba trabajando en una casa le dijo que cerrara todo.  El único lugar donde se podía acceder a la ría era aquel. Era una especie de embarcadero con escalinatas que estaba muy bien construido. Menos mal pues sino no habrían podido subir. Empezaron a llegar subimos las piraguas al trozo de terreno que estaba entre casa y casa. La señora no paró de mirarnos hasta que nos fuimos. Cecilia cogió un ramillete de unas plantas y esta señora le dijo que no era perejil. También apareció una hija suya y le dijo que nos dedicábamos a coger piragua y andar.  Iban consiguió hacerla una foto. Luego aparecieron  gente que venía de andar en piragua. Las piraguas no tenían cubierta. Eran de plástico y te sentabas como en una tabla. Iban estuvo andando un poco mas adelante hasta que la Ría no deja seguir. Por allí se veían unos peces que pasaban por la Ría. Cecilia le decía a Montxo “hoy no me has sacado ninguna foto”.

 

                        Cuando mi hermano cogió el coche ya no le arrancaba.. Tuvimos que empujarle. Fueron a buscar la furgoneta  que estaba en Bares y montamos las piraguas. Nos trasladamos a la Ría de Viveiro. Cuando llegamos allí dormimos en  un lugar cerca de la playa.. La zona tenía un cartel del Ministerio del Medio Ambiente donde decía que no se podía acampar. Tampoco dejaban hacer fuego. Había unas furgonetas rulots que se habían puesto una enfrente de la otra. Tenían la matrícula Francesa. Cuando cayó la noche sacaron la tienda de campaña. Otro de los que estaba por allí hizo una barbacoa escondido. Yo dormí al aire en el saco con la funda de Iban. Esta es la mejor forma de aclimatarte a la naturaleza. Cecilia estaba mal pues tenía anginas.

 

                        Pusimos un pequeño tendal con la ropa de todos a lado de una colina. Puse una camiseta mía que me no conseguía secar pues tenía agua salada del mar tal como me dijo Iban. A la mañana siguiente vimos como un coche de la Xunta llevaba a los socorristas y antes de salir nos paró un chico que estaba con su mujer y sus dos hijos pequeños preguntando por las piraguas. Decía que el tenía un amigo que le gustaba practicar. Montxo estuvo hablando con Roxelio por el móvil. Le comentó que la Ría de Ortigueira era mas caliente pues tiene arena de origen volcánico que retiene el calor. Nos dijo que no podía quedar pues tenía que hacer un reportaje fotográfico. Nos indicó que en Cedeira podíamos comer en la cofradía.

 

                        Estuvimos andando toda el día. Cogimos una zona de la Ría donde había según se entra a mano derecha viniendo del mar que esqueletos de barcos pesqueros. Nos pasó una familia con una lancha pequeña con sus dos hijas jovenzuelas delante. Vimos pasar un submarinista contra corriente. Iban y Cecilia se bañaron como dios les trajo al mundo. Una chica que estaba en la otra orilla  leyendo un libro se rió Nos adentramos en la ría y había muchas casas Andinas muy bonitas. Las flores estaban por todos sitios. Cecilia se puso en la parte de delante llevando la piragua con Montxo. Al final la Ría olía muy mal y a mi me hizo Montxo  una foto debajo de un puente. Había mucha vegetación.

 

                        Por la tarde nos fuimos a la Ría de  Cedeira. En la playa pusimos un pequeño tenderete con la ropa entre  los dos  coches cerca de un restaurante-chiringuito que han construido una carpa. Nos dijeron que no se podía cenar hasta las nueve..

 

                        Estuvimos buscando un sitio para dormir. Estuvimos dando vueltas. Llegamos cerca una ría con el caudal muy pequeño. Los sitios que encontrábamos estaban llenos de envolturas de preservativos.  Encontramos un lugar ya cerca de la carretera también con restos de envolturas de preservativos que lo dejaba el dueño y lo único que pedía era que lo dejáramos limpio. El decía que únicamente lo utilizaba los domingos Tenía una mesa de madera larga con un techo. Habían dejado un escrito anónimo en la mesa donde uno  pedía di le podían dejar algún tanga a las chicas. Las chicas le habían contestado que era un  pervertido. Montxo le sacó una foto después de que se lo pidiera yo. Le comenté a Patric que tenía una compañera de remo que estaba buscando un terreno privado para poder acampar cerca de un río con los boy scout. Patric me dijo que esta gente es de la parroquia. Le comenté que en los Arribes había un Camping pero ella no quería eso. El único sitio que se ocurría para ella era el campamento donde estuve con Patric e Iban en Refugio de Rapaces de Montejo de la Vega en Ávila de Adena (World Wildlife Foud) http://www.wwf.es/renovacion_junta_2.php para lo conservación del buitre leonado. Aunque eso supongo que sería para los de Adena.

 

                        Nos fuimos a cenar al restaurante en frente de la playa donde nos pegamos una buena comilona a base de marisco y pescados. Leímos en las noticias que en esa misma playa habían robado en los coches. Comentaron que para un sitio como ese que es tranquilo era una novedad. Patric y Cecilia antes se tomaron un helado en un establecimiento en la arena. Le habían dicho que pidiéramos unos pescados. Los pedimos pero luego al final no tuvo mucho éxito. Pedimos navajas. Iban nos había contado que tiene un amigo que una vez le invitó a comer unas que estaban traídas  por un submarinista y que eran muy gordas. Patric había estado en casa de nuestra prima Ester en Galicia y  su marido Toño le había traído unas buenísimas. Nos comentó que la madre de Toño se había dedicado a abastecer a restaurantes pescado. Cuando estábamos en Ortigueira  yo les enseñé un orificio de Navaja. Para sacar a la navaja hay que llenar la parte de arriba de sal. Eso lo había aprendido cuando estaba en playa de Ea en el País Vasco. Montxo pidió a unas de las camareras una botella azul muy bonita que servían. Iban preguntó a un camarero por que no estaba vestido como todos los demás. El le dijo que se encontraba allí haciendo una sustitución a un compañero. Le pregunté si había problemas con la corriente para salir con la  piragua con dirección a Cedeira. Nos dijeron que no. De beber pidieron un ribeiro.     

 

                        Nos fuimos a dormir. Dormí fuera. A mitad de la noche vi que pasó el coche de la guardia Civil. A la mañana siguiente yo me desperté antes de tiempo. Iban se puso a desmontar la tienda con Cecilia dentro de ella siguiendo la canción “quinto levanta y estira de la manta”. Nos fuimos a la playa con las piraguas. La playa era muy amplia y la marea estaba baja lo cual me recordaba a las playas de mi infancia en Getxo. La marea subía.

 

                        Montxo, Patric e Iban se fueron a dejar el coche en el lugar donde debíamos terminar.  Me puse a dar vueltas en la playa y cogí unas plumas de gaviota que me las puse en la gorra, el esqueleto de una gaviota siguiendo las pautas del libro “Los amantes de la Naturaleza” de Michael Chinery  en los cuales dice las cosas que puedes encontrar en una playa.

 

                        Esta vez me tocaba a mi con la piragua de dos. Iría en la parte de atrás llevando el timón, Cecilia iba delante dándole al motor. Iban nos dijo que teníamos que salir por el lateral izquierdo. Montxo como tenía muchas ganas con salir con su piragua nos dejó allí abandonados como un moco. Patric nos metió por en medio de la playa y nos empujó. No cubría mucho. La primera ola nos caló. Patric nos dijo seguir ya la achicareis después. La segunda ola hizo que  Cecilia se diera la vuelta y se saliera todo cabreada. El agua ya nos cubría toda la piragua. Tuvimos que sacar el agua pues se podía partir la piragua. Luego vino Iban y nos dijo que teníamos que esperar que no hubiera frecuencia de olas y que no le habíamos hecho caso pues debíamos ir por la izquierda. A Patric le dije que se tenía que calmar pues se habían enfurecido. El pidió disculpas pero es que su piragua se la estaba llevando la marea. Cuando llegamos a salir vimos que delante había una zona que pasado un isla donde el mar era mas fuerte. Patric e Iban se fueron para allí tras comentárselo a un piragüista. Las olas hacían ondas y cuando te encontrabas debajo de la onda daba un poco de miedo. Todo el mar te cubría. Apareció un piragüista. Allí si volcabas me imagino que te ibas a las rocas. Al final había una playa muy amplia.

 

                        Cambiamos de dirección cuando ya habíamos salido un poco. Le decía a Cecilia,  ahora vamos hacia el final del espigón. Cuando llegamos había un puerto. Pensé que era mejor ir hacia la playa pues era el mejor sitio para dejar las piraguas y hacer el desembarco como luego hicieron los marines cuando llegaron a las playas de  Líbano. Llagamos los primeros y vimos un barco pesquero que estaba varado y lo estaban reparando. Iban nos dijo que era muy grande. Que tenía una panza muy abultada. Le pareció un poco temerario que Patric e Iban se habían ido a la zona del otro lado del faro. Estuvo preguntando por la vela de Iban   Le dijo que era Alemana. Yo había visto que la habían fabricado en Nueva Zelanda y que tenía una página web http://www.prijon.com/. El también estaba pescando al curri como Iban no parecía que picara mucho. Iban pescó una pequeña lubina que la dejó que se fuera al principio. El se  despidió del piragüista. Nos dijo que las Rías Altas eran como estas pero con mas mar. Tenemos idea de ir el año que viene Nos recomendó un lugar para tomar algo.

 

                        Cecilia ganó muchos puntos pues se fue a la Cofradía y nos trajo unos percebes junto con nécoras y un poco de empanada gallega. Nos dijo que se los habían hervido. Todos se pegaron una siesta después. Yo me fui a dar una vuelta. Intenté comprar el periódico pero ya habían cerrado las tiendas.

 

                        En la playa estaba Peuset tal como nos dijo Iban. Nos dijo que no le dijéramos nada. Luego mi padre me comentaría que se lo había presentado a su padre. Se había cogido un neopreno y se estaba intentando bañar. Debía estar fría para él pues tardo un buen tiempo. Antes de que se fuera nos dijo que si le podíamos dar una bolsa para meter las conchas que le habían pedido sus nietas. Se marchó en un coche con una chica que le estaba esperando. Unos lugareños nos dijo que no dejáramos papales en la arena. Mucha gente lo hacía. Fuimos a tomar unos tentempiés en un bar según se salía de la playa cruzando una carretera. Estuvimos en la Cofradía. Allí sacamos fotos a unos camiones que tenían unas fotos. Vimos mucho marisco pescado.

 

                        Cuando volvimos a la piraguas fuimos en busca del lugar donde nos había dicho Roxelio. Yo dejé la piragua y me fui a preguntar por la reserva. Me comentaron que no habrían por la noche. Pasamos  un puente. La corriente a mi me dejaba que desear. Llegamos a ver mucha gente. Estábamos cerca del  lugar donde habíamos dejado el coche. Proseguimos. Entramos en una zona que antes era unas vías de tren y ahora lo han convertido en una ruta. Supongo que sería de cercanías pues no aparece en la dirección http://www.ffe.es/viasverdes/index.html La gente paseaba junto cerca de la Ría. Era muy bonito. Vimos a unos chavales que se subían a un árbol,  luego cogían una soga y se tiraban a lo Tarzán. Por una zona de la Ría cerca de la costa había crecido la vegetación. Estuvimos navegando por el otro entrante de la otra Ría. Era más pequeña. Un grupo de jóvenes nos estuvieron observando. Uno comentó que la piragua que llevábamos era más difícil de maniobrar. Nos preguntó donde íbamos y yo le dije que a los mundiales. Cuando salimos Iban comentó que había encontrado zonas muy buenas para coger almejas. Que se debía de excavar en la arena  y enseguida salían.

 

                        Cuando volvimos al sitio donde estaba el coche pusimos todo a secar. Había una escultura que habían pintado la zona de la sombra. Cecilia se volvió a bañar con el neopreno. Fueron a por el coche y luego a por la furgoneta. Montamos las piraguas. Encima nuestro  teníamos  las casas blancas gallegas con sus ventanas. Dejamos el lugar

 

                        El tiempo nos había acompañado. En Galicia suele hacer malo y llueve mucho. Cuando yo vivía en Bilbao se decía que llovía más que en Londres. Supongo que ahora con el cambio climático las cosas han cambiado. Patric dice que en el sur de Inglaterra ahora se cultivan vides para fabricar vino.

 

                        Por la noche nos fuimos al lugar donde nos había dicho el piragüista. Primero llegamos Iban y yo. Los demás llegaron mas tarde pues habían visto un concierto de Gaitas. Vimos  al chico que nos encontramos el día antes en donde habíamos dormido en Barqueiro. Pedimos cosas. Vimos la Ría y no tenía nada de agua en ese momento. Por la noche nos fuimos a un pub que decía que tenía mas de cien años. En la tele estaban dando música pero sin imágenes. Debía ser por cable El camarero tal como nos dijo Patric cuando hablaba contigo a su vez estaba escuchando la música. Era una habilidad suya. Había una foto muy graciosa y le preguntamos si era él. Nos dije que no. Parece ser que era un amigo. Nos fuimos a la feria. Iban se puso junto con Cecilia a jugar a una cosa que tiene unos elásticos y das unos saltos muy grandes. En Alicante yo lo he visto que lo han instalado cerca del parking de  la explanada.  Pedimos leche pero no tenían nos dijo que fuéramos a un bar  y se lo pidiéramos.

 

                        Nos fuimos a dormir a un bosque que tal como le había dicho Roxelio a Montxo había  árboles autóctonos. La sierra se llamaba Capelada. Hacía mucho viento. Yo les dije que nos quedáramos a dormir en el primer sitio que encontramos entre los árboles pero no quisieron. Querían dormir cerca del Cabo Ortegal para ver el amanecer. Yo ese día dormí en la furgoneta. Había tanto viento que parecía que se iba a llevar la furgoneta. Me costó dormir. A la mañana se fueron a ver el amanecer. Luego nos fuimos a  el pueblo de Teixido. El único pueblo pescador que no viven de cara al mar. Ahora se dedican al turismo. Por el paisaje se veían muchos molinos de viento moderno. Tenían instalado un buena instalación entre las vacas. Intentamos desayunar pero no lo conseguimos pues era tan pronto que no se habían despertado. Estuvimos dando vueltas por el pueblo. Era bonito.

 

                        Nos trasladamos a Cariño. Estuvimos desayunando en una cafetería. Montxo y yo compramos cosas en una tienda de cosas náuticas. Cecilia se compró unos pantalones en el mercadillo. Luego enfilamos la vuelta. Montxo y Patric querían quedarse un poco mas. Hubo una pequeña discusión y al final nos fuimos para Villabrájima. Paramos en un pueblo que tenía un hotel de la cadena Hespérida que tienen en la playa de San Juan. Comimos. Yo pedí un mapa de Galicia en un sitio de información que había en la plaza después de visitar el Hotel. El mapa tiene una dirección en Internet que es interesante http://www.turgalicia.es/ Había pintadas que decían que no querían la mezquita. Era una mezquita que la había construido Franco para que sus militares de creencias musulmanas traídos de África donde pudieran orar. Ahora estaba bacía y era muy pequeña.

 

                        A la mañana siguiente estuvimos sacando todas las cosas de la furgoneta de Iban. Patric e Iban se fueron yo y mis hermanos nos quedamos a la fiesta de “el Cercado”. Mi hermana Cecilia hizo una piñata para que jugaran los niños con imágenes de la tierra creadas con bolitas de papel de colores. Causó sensación. El año pasado hizo un montaje fotográfico muy bonito. Es una de fiesta para conmemorar la explotación que a cumplido mas de 125 años y para que la gente no se siente desarraigada. Esta finca sirve un poco de termómetro de la familia como los puertos son de la economía de un país.

 

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Texto Daniel Martín Abad

Fotos Ramón Martín Abad